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Decreto por el que se regulan las condiciones mínimas de habitabilidad que deben reunir las viviendas en la Comunidad Autónoma de Cantabria
Consulta pública Consejería de Obras Públicas, Ordenación del Territorio y Urbanismo

 

La Comunidad Autónoma de Cantabria en el ejercicio de sus competencias en materia de ordenación del territorio y del litoral, urbanismo y vivienda asumidas con carácter exclusivo en el artículo 24.3 del Estatuto de Autonomía para Cantabria aprobado por Ley Orgánica 8/1981, de 30 de diciembre, se plantea abordar la tramitación y consiguiente aprobación de un nuevo Decreto que contenga la regulación de las condiciones mínimas de habitabilidad que deben reunir las viviendas en la Comunidad Autónoma de Cantabria.

La Consejería de Obras Públicas, Ordenación del Territorio y Urbanismo del Gobierno de Cantabria ostenta en estos momentos las competencias del Gobierno de Cantabria en dicha materia.

La nueva regulación se aborda considerando, entre otros motivos, el largo tiempo transcurrido desde que se aprobara en el año 1991 el Decreto 141/1991, de 22 de agosto, por el que se regulan las condiciones mínimas de habitabilidad que deben reunir las viviendas en el ámbito de la Comunidad Autónoma de Cantabria, así como la concesión y control de las cédulas de habitabilidad, referente normativo en materia de habitabilidad en nuestra Comunidad Autónoma hasta ahora. A lo largo de estos casi treinta años de vigencia se han producido cambios sustanciales en las necesidades de la sociedad en materia de vivienda y en el contexto técnico y ambiental en que han de insertarse, así mismo, hemos asistido a un proceso de evolución y modernización de la propia administración en todos sus ámbitos. Motivos todos ellos que han determinado la necesidad de reformular los rasgos que defi nen las condiciones mínimas de habitabilidad de las viviendas, así como los requisitos y trámites administrativos necesarios para que las mismas puedan ser ocupadas.

Sin duda, en este proceso de adaptación a la nueva realidad en la que la norma deberá desplegar sus efectos, hay múltiples extremos que deben ser tenidos en cuenta y sobre los que se considera oportuno reflexionar, entre otros:

- La necesidad o no de una redefinición del ámbito edificatorio sobre el que debe actuar la norma, limitándolo o no al campo de la vivienda y excluyendo o no a otras formas habitacionales como las turísticas o dotacionales.

- La consideración del patrimonio edificado existente como objeto de atención prioritario, que habrá de ser objeto de mejora y rehabilitación y que en ocasiones encuentra difícil acomodo en las condiciones mínimas de habitabilidad reguladas por equivalencia a las nuevas viviendas, bien por encontrarse catalogados o sometidos a algún régimen de protección, ya sea por sus características individuales o por su ubicación, demandando un análisis concreto.

- La posible determinación de unas condiciones de habitabilidad específicas para las viviendas que surgen de un proceso de rehabilitación, a fin de potenciar y estimular las actuaciones de rehabilitación del parque de viviendas y, especialmente, que su marco normativo sea un elemento mucho más flexible, que permita hacer viable técnica y económicamente la rehabilitación, contribuyendo a disminuir el proceso de degradación que sufre el parque de viviendas, principalmente en los centros urbanos y núcleos tradicionales.

- Valorar la posibilidad de diferenciar las condiciones mínimas de habitabilidad para las viviendas de nueva construcción o procedentes de actuaciones de rehabilitación integral, de otras condiciones de habitabilidad para las viviendas usadas o preexistentes, las provenientes de expedientes de legalización y las que conviene fijar para las viviendas denominadas dotacionales públicas.

- Considerar la necesidad de unificar estos criterios entre las viviendas de promoción libres y las viviendas sometidas a algún régimen de protección oficial. En la actualidad las condiciones mínimas reflejan distintas exigencias, siendo en ambos casos viviendas destinadas a la morada de las personas.

- La adaptación de las viviendas existentes a nuevas exigencias técnicas o condiciones de diseño más favorables en el marco de las estrategias de adaptación al cambio climático.

- La accesibilidad en las viviendas y en sus espacios comunes, profundizando y especificando, aquellas cuestiones necesarias para obtener una mejor adaptación de los edificios en esta materia, siempre dentro del marco fijado por el Código Técnico de la Edificación y con pleno respeto a la normativa básica estatal.

- El acomodo de las viviendas a nuevas demandas fruto de las transformaciones sociales en el ámbito laboral, ambiental, de la movilidad, etc.

- La regulación de las medidas a adoptar para aquellas viviendas que no presenten condiciones adecuadas de habitabilidad, sean insalubres o no reúnan las condiciones legales exigidas.

- La coordinación entre administraciones que participan en la autorización, control o registro de los procesos de nuevos desarrollos y transformación de las viviendas.

- La coordinación entre instrumentos específicos en materia de vivienda y aquellos otros con capacidad para regularla como los de planificación territorial y urbanística.

- Las posibilidades de acceder a un conocimiento más profundo del parque de viviendas, su evolución y transformación, pudiendo dotar a las administraciones y otros agentes de herramientas para gestionar eficazmente la política de vivienda, en un periodo como el actual de plena expansión de las posibilidades del big data y de uso de datos de información geográfica.

- La necesaria reducción de cargas administrativas que debe considerarse en toda nueva regulación, en este sentido se plantea si es oportuna la eliminación de las cédulas de habitabilidad, considerando que el control municipal sea suficiente a efectos de comprobar que se cumplen las condiciones mínimas de habitabilidad de las viviendas diseñadas en el proyecto que obtuvo licencia municipal de obras.

- La necesidad o no de un procedimiento específico en el cual haya de emitirse un informe previo sobre el cumplimento de las condiciones mínimas de habitabilidad en los proyectos de edificación o rehabilitación, antes de la obtención de la correspondiente licencia municipal y en su caso, que administración debe emitirlo y sobre qué tipo de documentación: proyecto básico o de ejecución o sobre ambos.

- Si, en ese caso, el procedimiento del informe previo de habitabilidad debe o no ser el mismo para una edificación de nueva planta que para la rehabilitación de una edificación existente.

- La necesidad de que al final del proceso de ejecución o rehabilitación de una vivienda alguna administración certifique que la edificación reúne las condiciones mínimas de habitabilidad o si se puede considerar suficiente con la certificación final de obra de los técnicos intervinientes.

- En su caso, que administración debiera emitir el certificado a que hace referencia el apartado anterior y en el curso de qué procedimiento, de uno independiente o integrado en el de la licencia de primera ocupación. Y valorar si, en su caso, debiera ser igual el procedimiento para una edifi cación de nueva planta que para la rehabilitación de una edificación existente o debieran ser procedimientos diferentes.

De conformidad con lo establecido en el artículo 51 de la Ley de Cantabria 5/2018, de 22 de noviembre, de Régimen Jurídico del Gobierno, de la Administración y del Sector Público Institucional de la Comunidad Autónoma de Cantabria "con carácter previo a la elaboración del correspondiente texto se llevarán a cabo el trámite de CONSULTA PÚBLICA, que se publicará en el BOC y en el Portal de Yransparencia, durante un plazo que en ningún caso será inferior a diez días", señalando así mismo el artículo 133.1 de la Ley 39/2015, de 1 de octubre, del Procedimiento Administrativo Común de las Administraciones Públicas que, con carácter previo a la elaboración del anteproyecto de Ley, se procederá a sustanciar una CONSULTA PÚBLICA, a través del portal web de la Administración, para recabar la opinión de ciudadanos, organizaciones y asociaciones más representativas potencialmente afectadas por la futura norma acerca de:

a) Los problemas que se pretenden solucionar con la iniciativa normativa.

Regular las condiciones mínimas de habitabilidad que deben reunir las viviendas en la Comunidad Autónoma de Cantabria, con el fin de que el derecho a una vivienda digna y de calidad sea una realidad, considerando que las mismas son habitadas por personas y evitando los problemas derivados de las llamadas infraviviendas.

b) La necesidad y oportunidad de su aprobación.

Como ya se ha mencionado, el texto vigente tiene una antigüedad de casi 30 años, por lo que es preciso acometer una actualización del mismo que dé respuesta a una sociedad de nuestro tiempo, considerando los cambios sociales y normativos que han acontecido a lo largo de todo ese periodo.

c) Los objetivos de la norma.

Establecer las condiciones mínimas obligatorias de habitabilidad de todas las viviendas, considerando la oportunidad de diferenciar condiciones atendiendo a la realidad de las viviendas, esto es, si las mismas son de nueva creación, existentes, rehabilitadas, libres o protegidas.

d) Las posibles soluciones alternativas regulatorias y no regulatorias.

La regulación pretende acometerse mediante el mismo instrumento normativo utilizado hasta ahora, esto es mediante un Decreto aprobado por el Consejo de Gobierno de la Comunidad Autónoma de Cantabria.

Considerando lo anterior, SE ACUERDA la realización del trámite de CONSULTA PÚBLICA con respecto a la futura redacción del Decreto por el que se regulen las condiciones mínimas de habitabilidad que deben reunir las viviendas en la Comunidad Autónoma de Cantabria, y se publica en el Boletín Oficial de Cantabria y en el Portal de Transparencia del Gobierno de Cantabria, a efectos de recabar la opinión de los sujetos y de las organizaciones más representativas potencialmente afectados por la futura norma, acerca de los siguientes extremos:

a) Los problemas que se pretenden solucionar con el futuro Decreto.

b) La necesidad y oportunidad de su aprobación.

c) Los objetivos de dicha norma.

d) Las posibles soluciones alternativas regulatorias y no regulatorias.

Las correspondientes opiniones deberán realizarse por escrito y se dirigirán a la Dirección General de Urbanismo y Ordenación del Territorio, ubicado en la calle Lealtad, 14, primera planta, de Santander, pudiendo ser presentadas en el Registro General, así como en los Registros u oficinas establecidos en el artículo 16 de la Ley 39/2015, de 1 de octubre, del Procedimiento Administrativo Común de las Administraciones Públicas y en el artículo 134.8 de la ley 5/2018, de 22 de noviembre, de Régimen Jurídico del Gobierno, de la Administración y del Sector Público Institucional de la Comunidad Autónoma de Cantabria.

El plazo para presentar las citadas opiniones será de dos meses a contar desde la publicación de la presente resolución en el Boletín Oficial de Cantabria y en el Portal de Transparencia del Gobierno de Cantabria.

Igualmente, podrán presentarse las alegaciones a través del Portal de Transparencia en que se publicará la resolución, en el cuadro destinado al efecto y siguiendo las instrucciones contenidas en el mismo.

 

ALEGACIONES

Fecha de inicio: 04/06/2021

Fecha de finalización: 03/08/2021

 

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COMENTARIOS DE PEP A LA CONSULTA PÚBLICA PARA LA ELABORACIÓN DEL DECRETO POR EL QUE SE REGULAN LAS CONDICIONES MÍNIMAS DE HABITABILIDAD QUE DEBEN REUNIR LAS VIVIENDAS EN LA COMUNIDAD AUTÓNOMA DE CANTABRIA
1. ¿QUIÉNES SOMOS?
La Plataforma de Edificación Passivhaus (PEP) es una asociación sin ánimo de lucro que promueve las construcciones altamente eficientes. Fundada en 2008, la Plataforma supuso un salto cualitativo en España hacia los edificios de consumo de energía casi nulo, dos años antes de que la Directiva Europea marcara 2020 como objetivo para la consecución de estos edificios de muy alta eficiencia energética. En la actualidad, la asociación cuenta con más de 850 socios repartidos por toda la geografía española.
PEP se dedica a la divulgación del estándar Passivhaus y de edificios de alto confort y máxima eficiencia energética. Este estándar está perfectamente alineado en la lucha contra el cambio climático a través de la drástica reducción en los consumos energéticos en fase de uso del parque de viviendas, tanto en obra nueva como en rehabilitación.

2. ¿QUÉ ES EL ESTÁNDAR PASSIVHAUS?
El estándar Passivhaus es un estándar de construcción de alta eficiencia energética, el más exigente a nivel mundial, que cuenta con 25 años de experiencia a sus espaldas con resultados monitorizados y contrastados.
El objetivo principal de este estándar es lograr la mínima demanda energética posible al mismo tiempo que se asegura una alta calidad de ambiente interior.
No se trata de una marca comercial, sino de un estándar de construcción (una manera de construir). Para ilustrarlo podemos tomar el ejemplo del estándar de tamaño de papel DIN A4, que será todo aquel papel que cumpla las dimensiones de 210x297mm, independientemente de su color, gramaje, material, etc…
Esto significa que es de carácter prestacional (al igual que el Código Técnico de la Edificación), es decir, que define prestaciones, unos límites que deben cumplir los edificios, sin restringir el uso de ningún material, producto o sistema determinado, pero si identificando principios básicos para lograrlo.
Como estándar es de libre disposición, pero como es lógico, tiene asociada una certificación de calidad que es la única garantía real de que se cumplen y respetan todos los requisitos prestacionales que marca, al igual que pasa con el Código Técnico de Edificación, cuyos edificios construidos al amparo de esta ley deben ser supervisados por una entidad de control externa a la dirección facultativa que verifica que se cumple con lo especificado en proyecto. La diferencia fundamental estriba en que el control es mucho más exhaustivo.

3. NUESTRAS PROPUESTAS
Presentada la Consulta Pública para la elaboración del Decreto por el que se regulan las condiciones mínimas de habitabilidad que deben reunir las viviendas en la comunidad autónoma de Cantabria, desde PEP no queremos dejar de mostrar la capacidad de transformación que representa el estándar Passivhaus en esta materia, siempre desde el punto de vista de la edificación.
En este sentido, nuestra asociación ha participado en otros procesos regulatorios públicos sobre la misma temática, tanto a nivel nacional como a nivel autonómico, por lo que consideramos que podemos aportar cierta perspectiva sobre cómo abordar esta cuestión, sobre la base de una edificación de máxima eficiencia energética y mínima demanda energética.
A continuación, aportamos comentarios y cuestiones que consideramos importante tener presentes y recoger en la redacción del mencionado Decreto.

Relativo a la ventilación de los espacios interiores
Esto aplica sobre los apartados:
A.2.6. Iluminación y ventilación de habitaciones, y al apartado
B.2.5. Iluminación y ventilación
C.4. Iluminación y ventilación
del Real Decreto 141/1991 de 22 de agosto que Regula las condiciones mínimas de habitabilidad que deben reunir las viviendas en el ámbito de la Comunidad Autónoma de Cantabria, así como la concesi6n y control de las cédulas de habitabilidad*

Generalmente, en lo que se refiere a ventilación, los textos existentes se referencian a tiempos en los que no existía una normativa en la edificación que obligase a ventilar sin depender de los usuarios (abriendo ventanas). Los cada vez más exigentes criterios de eficiencia energética y reducción de la demanda en los edificios, así como las técnicas de construcción de alta eficiencia energética, dejan claro que, para aunar los requisitos de ahorro energético y adecuada ventilación de los espacios interiores, la ventilación que resulta de abrir ventanas y que depende de los usuarios no siempre es adecuada (en invierno se perdería el calor que tiene el edificio y en verano ese calor entraría). Si bien la normativa actual admite una ventilación híbrida (no depende del usuario) para cumplir los criterios de ventilación (el aire entra por aberturas a la temperatura exterior y lo extrae de forma automática un ventilador), la ventilación mecánica controlada de doble flujo con recuperación de calor es la única que garantiza un adecuado acondicionamiento del ambiente interior, basado en caudales muy bajos de impulsión y extracción en las estancias y es la habitual en este tipo de estándares de construcción.
Por ello, proponemos incluir expresamente mención a “…La existencia de apertura de ventanas para ventilación por medios únicamente naturales no garantiza en todos los casos una ventilación efectiva por lo que, en cualquier caso, se debe garantizar y justificar la adecuada ventilación de los espacios interiores, cualesquiera que sean los métodos empleados para ello, preferentemente con la existencia de sistemas de ventilación mecánica de doble flujo con recuperación de calor…”


Relativo a la extracción de aire en cocinas, aseos y despensas
Esto aplica sobre el apartado:
A.2.8. Instalaciones mínimas, apartado b
del Real Decreto 141/1991 de 22 de agosto que Regula las condiciones mínimas de habitabilidad que deben reunir las viviendas en el ámbito de la Comunidad Autónoma de Cantabria, así como la concesi6n y control de las cédulas de habitabilidad

Es habitual que aparezcan en los diferentes Decretos de Habitabilidad de las CCAA menciones específicas a la necesidad de existencia de conductos específicos de ventilación hasta cubierta para los cuartos húmedos, o incluso conductos específicos e independientes hasta cubierta para las cocinas, basadas en una interpretación errónea del CTE DB HS, como explicamos a continuación y que consideramos que debe ser evitado.
Esta cuestión es un punto recurrente en la aplicación del estándar Passivhaus en los edificios de nuestro país se encuentra en la justificación técnica a la hora de instalar campanas de extracción en las cocinas, en la mayoría de los casos consistentes en equipos de recirculación con filtros de carbono, los cuales no precisan de salidas de humo a exterior para garantizar las condiciones adecuadas de salubridad en las zonas de cocción. Esta solución resulta ser la óptima en cuanto a eficiencia energética, especialmente en edificios pasivos, ya que permite mantener baja la demanda de energía de los edificios al evitar grandes pérdidas energéticas por ventilación y por infiltración producidas por las campanas de extracción a exterior, al tiempo que se cumplen altos niveles de hermeticidad en la edificación.
La conexión directa con el exterior para conductos de extracción, especialmente en cocinas, supone un elemento que genera grandes pérdidas energéticas, tanto por la presencia de una gran columna de aire frío en el interior de la envolvente de los edificios como por infiltraciones incontroladas que se produzcan en el recorrido del mismo. Este es un punto en el que la aplicación del estándar Passivhaus en nuestro país ya tiene cierto recorrido, y sobre el que existen ejemplos reales de la viabilidad de sistemas alternativos a ello.
De hecho, consultada formalmente a la Dirección General de Arquitectura, Vivienda y Suelo del Ministerio de Fomento sobre esta cuestión en particular, su respuesta es la que sigue:
El art.3.1.1.3, de la sección HS 3 Calidad del aire interior, del Documento Básico HS de Salubridad del Código Técnico de la Edificación, establece que las cocinas deben disponer de un sistema adicional específico de ventilación con extracción mecánica para los vapores y gases contaminantes de la cocción.
Asimismo, reseñar como indica el artículo 3 de la parte I del CTE, los Documentos Básicos contienen unos procedimientos cuya utilización acredita el cumplimiento de aquellas exigencias básicas, concretados en forma de métodos de verificación o soluciones sancionadas por la práctica. En este caso concreto el Documento Básico desarrolla una solución sancionada por la práctica.
Por otro lado, como dice el artículo 5.1 de la parte I del CTE para “justificar que un edificio cumple las exigencias básicas que se establecen en el CTE podrá optarse por la utilización de soluciones alternativas, entendidas como aquéllas que se aparten total o parcialmente de los DB. El proyectista o el director de obra pueden, bajo su responsabilidad y previa conformidad del promotor, adoptar soluciones alternativas, siempre que justifiquen documentalmente que el edificio proyectado cumple las exigencias básicas del CTE porque sus prestaciones son, al menos, equivalentes a los que se obtendrían por la aplicación de los DB”.
El CTE no recoge explícitamente la posibilidad de instalar equipos con sistemas de carbón activo, lo cual no significa que prohíba este tipo de sistemas, si tiene una justificación de que la solución adoptada ofrece prestaciones equivalentes a las exigidas por el CTE. Por lo que, para el cumplimiento de las exigencias establecidas en el DB, se pueden recurrir a dos opciones: o adoptar la solución dispuesta en el DB o por una solución que pase por la instalación de sistemas alternativos, bajo responsabilidad del proyectista y la conformidad del promotor. De esta manera, la solución alternativa adoptada tendrá la obligación de cumplir los niveles y valores límite de calidad del aire exigidos por el CTE.
Por ello, proponemos que estas condiciones en la redacción del nuevo Decreto de Habitabilidad de Cantabria se adecúen a la nueva normativa actual en materia de Edificios de Consumo Casi Nulo, ya que, atendiendo a lo anterior, según CTE DB HS no es prescriptiva la existencia de un conducto de ventilación hasta cubierta, ni de un conducto independiente hasta cubierta para la conexión de campana extractora.
Proponemos incluir la mención expresa a: “…la existencia de conducto de ventilación hasta cubierta para la cocina, los baños, los aseos y despensas, así como la de conducto independiente hasta cubierta para la conexión de campana extractora, no será necesaria cuando se justifique documentalmente que la solución cumple las exigencias básicas del CTE en esta materia, porque sus prestaciones son, al menos, equivalentes a las que se obtendrían por aplicación de las prescripciones referidas del citado DB HS 3…”


Relativo a la eficiencia energética, hermeticidad + ventilación mecánica con recuperación de calor.

*Esto aplica sobre apartados de nueva creación en el Real Decreto*

Dos cuestiones fundamentales a considerar cuando se trata de ahorro de energía, así como de instalaciones mínimas, son la hermeticidad y la ventilación mecánica con recuperación de calor. Se trata, en ambos casos, de principios de construcción que tienen un papel capital en el ahorro de energía de manera pasiva.
Una de las aportaciones que PEP presentó al Ministerio de Fomento para la actualización del Código Técnico de la Edificación se centraba específicamente en la necesidad de contar con criterios de obligado cumplimiento relativos a la permeabilidad de la envolvente opaca, que evitaran la pérdida de gran cantidad de energía por infiltraciones o exfiltraciones de aire no controladas. Hasta en 19 estados o regiones miembro de la UE y en Noruega, se recogen criterios normativos obligatorios relativos a la hermeticidad al paso de aire en los edificios, según datos disponibles en el BPIE (Building Performance Institute Europe). Como resultado, en la versión finalmente aprobada del CTE aparecen ya requisitos de permeabilidad de la envolvente opaca, aunque su método de comprobación aún queda permitido mediante cálculo teórico en lugar de comprobación mediante ensayo en obra.
En esta línea, por ejemplo el Gobierno de Navarra y concretamente la Sociedad Pública Nasuvinsa, ya ejecuta viviendas VPO con altos niveles de hermeticidad de la envolvente opaca los cuales son verificados mediante ensayo en obra. Por ello, creemos que el sector comienza a estar preparado y que este criterio puede ser exigible también a las edificaciones privadas.
Proponemos aquí incluir un punto específico “…El valor de la relación del cambio de aire a 50Pa, N50, según el método B de la norma UNE-EN 13829:2002 deberá cumplir el valor ≤ 0,6 ren/hora para obra nueva…”
Otros valores recomendados serían ≤ 1,5 ren/hora para edificios con ventilación mecánica de doble flujo; ≥ 3,0 ren/hora (nunca inferior) para edificios con ventilación híbrida, tanto en obra nueva como en rehabilitación.
Unido a esto, a mayor hermeticidad de la envolvente opaca, mayor importancia adquiere la adecuada ventilación de los espacios interiores del edificio para evitar posibles patologías y garantizar la salubridad interior. Es entonces cuando la incorporación de sistemas de ventilación con recuperación de calor permite aunar ambas necesidades, adecuada ventilación y ahorro de energía para mínima demanda.
Proponemos aquí incluir un punto específico “…Toda vivienda contará con sistema de ventilación mecánica, preferiblemente de doble flujo, y en todos los casos con recuperación de calor. Se deberá aportar justificación del correcto equilibrado del sistema de ventilación mediante informe de puesta en marcha que incluya los valores de medición en obra de los caudales proyectados…”
Para poner en magnitud de la importancia de estos dos puntos, siendo únicamente dos de los 5 principios Passivhaus, podemos afirmar que la implementación conjunta de ambos puede llegar a suponer el ahorro de en torno al 60% del total de pérdidas energéticas de las viviendas en nuestro país.
Según cálculos de nuestra asociación, por cada vivienda tipo de 70 m2 de obra nueva bajo estándar Passivhaus y sólo valorando la calefacción, se conseguiría anualmente un ahorro estimado de 147,11€ (IVA incl.), un ahorro de 2.642 kWh de energía primaria, y se evitaría la emisión de 557kg de CO2 a la atmósfera, equivalente a lo que absorben casi 60 árboles. Por cada vivienda tipo de 70 m2 rehabilitada bajo estándar Passivhaus y sólo valorando la calefacción, se conseguiría anualmente un ahorro estimado de 686,52€ (IVA incl.), un ahorro de 16.640 kWh de energía primaria, y se evitaría la emisión de 3.509 kg de CO2 a la atmósfera, equivalente a lo que absorben 350 árboles.


4. COMENTARIOS FINALES
Esperamos sinceramente que nuestra aportación tanto en el formulario habilitado como en este documento pueda ser tenida en cuenta por el Gobierno de Cantabria. Desde la Plataforma de Edificación Passivhaus ofrecemos nuestro conocimiento en materia de edificios de alto confort y máxima eficiencia energética, que cumplen sobradamente los requisitos para ECCN como colaboración y asesoramiento en esta materia, como así lo hemos hecho ya en anteriores ocasiones con diferentes administraciones, además de quedar a su entera disposición para cualquier aclaración o ampliación sobre lo expuesto o sobre otros temas que puedan ser relevantes en materia de construcción sostenible, eficiencia energética en la edificación y cambio climático.
Publicado el día 2/08/21 13:31.